Checklist de rediseño web: todo lo que debes planear antes de cambiar tu web

Si estás en ese momento en el que tu web está anticuada o es la parte que menos mola de tu negocio, seguramente te estés planteando rediseñarla. Es algo que a priori puede sonar caro y dar un poco de miedo. Por eso en este artículo de blog te chivo todos los aspectos que debes considerar antes de contratar una empresa de diseño web. Para que no se quede nada en el tintero y el resultado sea un éxito (y optimices el dinero invertido).

No sé si te habrás fijado pero desde julio hemos lanzado una guía gratuita para que tu nueva web sea un éxito. Esta guía nos ha servido para poner sobre la mesa todos los aspectos implicados en la fase previa del rediseño web. Algo que para nosotros es conocido pero que muchos de nuestros clientes nos han confesado que hasta que no se lo hemos planteado nosotros, nadie lo había hecho.

Te recomiendo descargarla para ampliar toda la información que te voy a dar en este artículo. Te convertirás en un ninja-valora-presupuestos para tu nueva web y estoy segura de que acabarás dando en el clavo.

Dicho esto, ¡vamos allá!

1. Estrategia

¿Te imaginas irte de viaje sin saber a dónde vas? ¿O cuándo vas a volver? Aunque para muchos soñadores bohemios suene bien, no es lo normal. Y menos aún en el mundo de la empresa.

Cuando uno planifica algo tan importante para su negocio como invertir una cantidad de dinero importante en mostrar su mejor imagen en Internet, lo mejor que puede hacer es planificar los aspectos estratégicos.

Para ello debes conocer los siguientes puntos:

Objetivos

Cuando rediseñes tu web planteate cuales son tus metas y objetivos principales. “Más ventas” no me sirve. Voy a ponerte unos ejemplos que sí sirven:

  • Aumentar las visitas mensuales a 1.000.
  • Aumentar un 30% las conversiones.
  • Generar una base de datos de 3.oo0 suscriptores.

Aunque suene algo demasiado místico y probablemente no atines a la primera, escribir este tipo de metas te va a ayudar a focalizar el esfuerzo económico en los aspectos más importantes.

Por ejemplo, si una web que te costó 500€ hace cinco años te genera un ratio de conversión del 1%, no puedes pretender que invirtiendo 500€ en tu nueva web ese ratio de conversión se doble. ¿Ves por donde voy?

Otro ejemplo: si tienes una base de datos de 100 suscriptores que te ha costado 3 años conseguir, no puedes pretender multiplicarla por diez en un año si no destinas una partida específica para una buena captación de suscriptores.

Marca preparada para el cambio

Algo un poco básico dirás pues todo el mundo cree que tiene una marca. Pero siento decirte que no es así. Te voy a hacer una pregunta que debes responder en menos de 30 segundos: ¿porqué debería comprarte tu producto/servicio a ti y no a tu competencia?

Si han pasado más de 30 segundos y no has encontrado una respuesta clara y firme, te falta algo muy importante: una identidad de marca que explique porqué eres diferente. Absolutamente todas las marcas de éxito dicen que son diferentes de su competencia y lo hacen en cada aspecto de su comunicación. Y tu web es uno de ellos.

El otro día hablaba con un cliente al que le realizamos recientemente un manual de marca. Al principio no parecía muy convencido pero dado que quería dar un gran salto en su marketing online y offline, le recomendamos fervientemente que lo hiciera. Meses después me ha dicho: “Carol, el manual de marca ha sido básico para dirigir todo este gran cambio que hemos hecho”.

El manual de marca es una guía que explica todo lo que transmite tu marca: tu historia, tus valores, tu logotipo, tus colores, tus tipografías, etc. Y todo va a estar pensado para ayudarte a guiar las acciones de comunicación y marketing que realices en el futuro.

El buyer persona

Una vez que sabes lo que ofreces, debes tener muy claro quien va a comprarlo.

Uno de los retos más importantes a los que Pablo y yo nos enfrentamos en el primer Skype que hacemos con nuestros clientes para preparar el briefing para diseñar una web.

Tener claro el buyer persona nos permite conocer el cliente tipo de la marca con la que vamos a trabajar. Es un reto porque muchos negocios quieren vender a “todo el mundo” y para un copywriter no hay peor indicación que esa.

El buyer persona es tu cliente tipo. Y “cualquier persona con acceso a Internet” no es un cliente tipo. Una mujer entre 25 y 45 años de clase media, que hace uso intensivo de Instagram y que le gusta la moda a bajo precio sí es un cliente tipo.

Luego hay marcas que llevan toda la vida fabricando para intermediarios y quieren empezar a hacerse un hueco entre el mercado de consumidores finales pero esa es otra historia para la cual podría escribir un libro entero. Si es tu caso quizás quieras contactarnos y que te expliquemos qué se puede hacer en ese caso .

2. Planning

Cuando el profesional del diseño web te pregunte “¿Para cuándo quieres la web?”, tu respuesta debe ser muy concreta. No sirve “Para antes de verano del 2018” o peor aún “No me corre prisa”.

Cosas que “patinan” en tu actual web

Lo primero que debes tener claro son esas cosas de tu actual web que patinan. Aquellas que sabes que no funcionan. Esto la gente lo suele tener bastante claro. Las respuestas más habituales son:

  • El catálogo de productos no queda claro.
  • La web no es intuitiva.
  • Cuesta mucho encontrar tal o cual información.
  • El SEO no es bueno.

Detecta aquellas cosas que peor funcionan de tu web y coméntalas con la empresa que se encargue del rediseño web. Empezar atacando esos aspectos te asegurará que el resultado de tu nueva web será mejor, como mínimo en esos aspectos. Luego pueden surgir otras cosas pero seguramente no sean tan “flagrantes” como las primeras.

Acciones de marketing integradas

Vuelve al punto de estrategia y piensa en tus objetivos si no lo has hecho.

Las acciones de marketing online que tu nueva web haga son diferentes según los objetivos que tengas. Lógico, ¿no?

Hoy hablaba con una clienta que hace poco ha inaugurado su tienda online. Me comentaba que no vendía lo que se esperaba. Mi respuesta ha sido “teniendo en cuenta que no haces nada de marketing online, lo raro es que vendas todo lo que vendes” (que ojo, no es poco). Me ha dado la razón.

Sé consciente que a cuantos más ingresos esperes de tu web, mayor debe ser tu inversión en marketing online. Las acciones más habituales a integrar con una nueva web son:

  • Conseguir suscriptores: mediante una herramienta de email marketing, un blog y un lead magnet.
  • Conseguir ventas online/formularios de contacto: mediante servicios de publicidad en plataformas sociales como Facebook o en  Google mediante Adwords.
  • Ganar dinero con afiliados: mediante email  marketing, blog y herramientas específicas que maquillan las URL.

3. Diseño y construcción

Fíjate que he necesitado más de 1.000 palabras para llegar a lo que muchos consideran la “chicha”. Normalmente aquí es cuando contratas a una empresa de diseño web y marketing online.

Déjame decirte que si todo lo anterior lo tienes claro en este punto las cosas deberían ir rodadas. Es el momento de invertir y disfrutar del proceso. De ver  como un profesional con conocimientos y sobretodo experiencia convierte tus objetivos y planes en realidad. En algo que te gusta, que identifica a tu marca y que te genera ingresos.

Aún así, te quiero exponer varias opciones y procesos:

Externalizar el servicio de diseño web

Te voy a dar un par de consejos por si has decidido pagar a una empresa para que realice el rediseño web.

El primero es que huyas de las soluciones “bonito, rápido, barato”. Estas tres cosas nunca pueden darse a la vez en un buen diseño web. Tienes que elegir dos de ellas.

El segundo es que no te fíes de alguien que no es claro en su proceso de diseño. Voy a darte tres características que debería cumplir cualquier profesional:

  1. Te ofrece ver diseños iniciales: pregunta si sería posible ver el diseño web en fases iniciales. Por ejemplo, si puedes ver primero la portada y solicitar cambios antes de diseñar toda la web. O si es posible que te haga unos wireframes (esquemas de diseño) que puedas revisar. Estas acciones te permitirán ir controlando el aspecto del diseño de forma faseada y así estar a gusto con el resultado final.
  2. Te da plazos concretos: 25 días laborables, 45 días naturales… da igual cómo, pero te ofrece unos plazos máximos para entregarte tu web. Esto quiere decir que se toma el proyecto en serio y lo ha planificado debidamente. De igual forma, cuando está en el proceso de diseño y te llama se compromete a enviarte avances en unos plazos (y los cumple, claro).
  3.  Te llama para realizar comprobaciones continuas: durante el proceso te llama con dudas respecto a tu negocio, te enseña partes de la web para saber tu opinión o te da a escoger entre varias opciones para solucionar un aspecto concreto del diseño.

Descarta intentar hacerte una web “Juan Palomo” (la que te haces tú mismo)

Cada vez hay menos barreras para que alguien que no tiene ni idea de diseño web ni de informática se apañe algo resultón. Invirtiendo poco dinero y muchas horas puedes hacerte tu propia web. ¿Te va a proporcionar esto el resultado que esperabas? Puede que sí o puede que no.

Los expertos y la gente con experiencia en diseño web y marketing online tienen éxito por algo. Generalmente tiene que ver con que emplean su tiempo y esfuerzo en realizar una web que difícilmente una persona que no se dedica a ello pueda conseguir.

Tu nueva web es la extensión de tu marca

Como diseñadora web me siento más orgullosa de unas webs que he hecho que no de otras. Me encanta construir webs bonitas, impactantes y con imágenes de la leche. Pero he hecho webs que no son tan bonitas y que aún así cumplen la función para las que fueron creadas. Y lo más importante: están alineadas con la marca que hay detrás.

Es mucho más fácil y bonito el diseño de una web de un resort en las Maldivas que la de un fabricante de tubos de PVC. Pero un buen diseñador tiene que ser capaz de transmitir la marca . Convencer al visitante de porqué comprarle a él y no a la competencia. En ambos casos.

4. Post rediseño web: analiza y optimiza

Es importante que después de rediseñar tu web compares con los resultados anteriores. Utiliza herramientas como Google Analytics para hacer mediciones de la web antigua y de la nueva. Compara las métricas más importantes:

  • Visitas mensuales.
  • Tiempo de permanencia.
  • Páginas por sesión.
  • Porcentaje de rebote.
  • Ratios de conversión.
  • Consultas orgánicas.

Hago especial mención a esto porque si en tu web antigua no tenías instalado Analytics difícilmente vas a saber en qué grado has cumplido los objetivos establecidos en la estrategia. Dale a tu nueva web unos séis meses de rodaje y compara. Y cuando hayas comparado, optimiza.

Te dejo mi último post en el que hablaba de porqué tu tienda online no vende. Quizás te convenga empezar a analizar ya algunas de las variables que expongo en él.

¿Estás preparado para dar el paso de rediseñar tu web?

Coméntame tus reflexiones tras leer este artículo o descárgate nuestra guía para que tu nueva web sea un éxito si quieres profundizar más en este tema.

¡Gracias por leer!

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